viernes, 19 de septiembre de 2014

LAS RUINAS DE MÉXICO (a 29 años del terremoto del 85), José Emilio Pacheco

Las RUINAS DE MÉXICO
JoSÉ EMILIO PACHECO


…Y entonces sobrevino un gran terremoto.
Hechos de los Apóstoles.

Volveré a la ciudad que yo más quiero
después de tanta desventura, pero
ya seré en mi ciudad un extranjero.
Luis G. Urbina, Elegía del Retorno (1916)


I

1
Absurda es la materia que se desploma,
la penetrada de vacío, la hueca.
No. La materia no se destruye,
la forma que le damos se pulveriza,
nuestras obras se hacen añicos.


2
La tierra gira sostenida en el fuego.
Duerme en un polvorín,
Trae en su interior una hoguera,
un infierno sólido
que de repente se convierte en abismo.

3
La piedra de lo profundo late en su sima.
Al despetrificarse rompe su pacto
con la inmovilidad y se transforma
en el ariete de la muerte.

4
De adentro viene el golpe
la cabalgata sombría,
la estampida de lo invisible, explosión
de lo que suponemos inmóvil
y bulle siempre.

5
Se alza el infierno para hundir la tierra.
El Vesubio estalla por dentro.
La bomba asciende en vez de caer.
Brota el rayo en un pozo de tinieblas.

6
Sube del fondo el viento de la muerte.
El mundo se estremece en fragor de muerte.
La tierra sale de sus goznes de muerte.
Como secreto humo avanza la muerte.
De su jaula profunda escapa la muerte.
De lo más hondo y turbio surge la muerte.

7
El día se vuelve noche,
polvo es el sol,
el estruendo lo llena todo.

8
Así de pronto lo más firme se quiebra,
se tornan movedizos concreto y hierro…
(…y continúa…)


miércoles, 17 de septiembre de 2014

TE ESPERO EN MI RIBERA, Pastora Herdugo

TE ESPERO EN MI RIBERA



TE ESPERO EN MI RIBERA 
***
Te esperaré  en la planicie azul de la ribera,
con anhelos  vibrantes, con sabor  a canela,
con pasiones  de antaño, un volcán en mis venas,
con caricias de siempre que rompan las cadenas.
***
 pasearemos   por anchos  caminos de estrellas,
soñaremos despiertos, y en las noches calladas
un murmullo en  el aire de gemidos, de besos,
que bañen las llanuras  del oasis de arena.
***
 El  paisaje se va  tornando con aromas  de hierbas,
con retazos de luna, con húmedos vapores
que del mar se  va elevando, y nosotros dos almas
cuyo  amor   en silencio   a un tronco se aferran.
***
Pastora Herdugo
Copyright :: All Rights Reserved
Registered :: 2014-03-04 11:05:14



Gracias mi querido amigo Rodolfo: para mi es un grandísimo honor que haya realizado éste bello tarbajo  y me lo envíe  a mi casita virtual que es la tuya.
Besos y abrazos desde mi tierra andaluza
Pastora  

miércoles, 3 de septiembre de 2014

SESENTA AÑOS DENTRO DEL ÁTOMO (Letras Libres)

Sesenta años dentro del átomo

Septiembre 3, 2014 | Tags: 
Memoria histórica. Ginebra, septiembre de 1954. Periodistas de la televisión suiza esperan el inicio del gran evento. Algunos recuerdan cuando, solo cuatro años atrás, estaban aquí mismo, a pocos metros de la frontera con el poblado francés de Saint-Genis Pouilly, filmando la excavación del amplio túnel circular cuyo diámetro de 200 metros permitiría el paso de automóviles en dos carriles a cien metros de profundidad, los cuales cruzarían la frontera con Francia y regresarían a Ginebra luego de haber dado una vuelta de 27 kilómetros.
En los archivos de la televisión suiza puede encontrarse el testimonio de uno de los camarógrafos, quien relata cómo armó su trípode en medio de la ventisca y lo clavó en la escarcha. Luego montó la pesada cámara, cargada con película en blanco y negro. Enseguida conectó el cable del micrófono, ya en manos del conductor, y empezó a filmar. “En las afueras de Ginebra se construye el rompeátomos más grande del mundo, una verdadera arma para el progreso”, empezó a decir el reportero.
Así pues, está a punto de dar inicio la ceremonia de inauguración del Centro Europeo de Investigaciones Nucleares (CERN). “Se trata de una ocasión para celebrar —afirma un comentarista— pues entre los animadores se encuentran el físico danés Niels Bohr y su alumno, el alemán Werner Heisenberg, quienes protagonizaron uno de los enfrentamientos más dramáticos y trascendentales de la Segunda Guerra Mundial”. Bohr había dirigido el célebre Instituto de Física Teórica en Copenhague, que si bien pertenecía a la universidad danesa, era financiado por el dueño de la cervecería Carlsberg dentro de cuyas instalaciones se localizó muchos años. El libro de George Gamow, Treinta años que conmovieron la física, da cuenta de ese periodo.
Heisenberg fue uno de los “niños genios” que se educaron en la física de frontera del siglo XX que se impartía en Copenhague durante los años veinte y treinta, pero no alcanzaba a entender el proceso para obtener el material radiactivo necesario y fabricar la bomba atómica. Entonces visitó a su tutor en Dinamarca, en 1941, ya como director del programa atómico nazi, con el fin de persuadirlo para que le revelara lo que sabía e intuía. Una obra de teatro de Michael Fryn, Copenhague, trata de reconstruir lo que ambos físicos hablaron esa tarde.
La reconciliación de Europa se logró en gran medida a través de la cooperación científica y el intercambio cultural. Hace 60 años el CERN abrió sus puertas como un ejemplo de que podían conjugarse estas dos actividades, disímbolas en apariencia. Si bien el gigantesco anillo está dedicado a hacer ciencia pura, desde un inicio funcionó como un lugar de encuentro intelectual, una “ciudad escéptica” que propicia el diálogo entre las culturas humanista y científica. Una ciudad que rinde tributo a sus héroes, por lo que las avenidas llevan los nombres de Demócrito, Einstein, Bohr, Rutherford, Heisenberg, Pauli.
No ha pasado un siglo desde que Ernest O. Lawrence construyera el primer acelerador de partículas, en 1928, y ya contamos con este gigantesco complejo de máquinas inyectoras, recolectoras, impulsoras. Aquel estaba hecho de vidrio y tenía apenas 13 centímetros de diámetro. La mayoría de los aceleradores actuales son herederos de este primer dispositivo, aunque su tamaño y estructura se ha multiplicado en forma insospechada. Hubo hasta hace poco algunos lineales, como SLAC, en California, y ahora se piensa construir uno larguísimo en los terrenos de Fermilab, al norte de Chicago.
Comparados con las catedrales góticas por su grandiosidad, por su delicada y tajante jerarquización entre los elegidos y el resto de los mortales, los aceleradores pronto dejaron de ser artefactos que se construían en un laboratorio. Como lo prueban Fermilab y CERN, son los laboratorios, comedores, hoteles, oficinas los que se construyen alrededor de los enormes aceleradores. O encima de ellos. De hecho, el Gran Colisionador de Hadrones del CERN (LHC) no es un solo acelerador, sino un complejo de corralones, inyectores y aceleradores, algunos de ellos reciclados gracias al talento de los ingenieros que han aceptado el desafío de llevar las ideas científicas al límite tecnológico.
Se ha dicho que los aceleradores son los microscopios de los físicos. O los hornos donde se cuece el pan de Leucipo y se rebana hasta sus últimas consecuencias. Hace poco más de 2,500 años, Leucipo, maestro de Demócrito, se preguntaba qué pasaría si rebanáramos una hogaza o cualquier trozo de materia hasta más no poder, ¿alcanzaríamos un límite?, ¿encontraríamos el Indivisible?, ¿existe un á-tomo? Hoy sabemos que sí, aunque es divisible. Además, emparentar aceleradores con microscopios no es tan afortunado, pues la potencia de un microscopio que utiliza electrones para ver trozos de materia más grandes depende de la longitud de onda de la radiación que utiliza.
Así, entre más pequeña sea dicha longitud, más detalles nos revelará. Por ello los biólogos ahora pueden ver las moléculas, por ejemplo, que constituyen los corpúsculos rojos en la sangre humana. Sin embargo, lo que quieren ver los cazadores son objetos millones de veces más pequeños, por lo que un microscopio electrónico no les sirve de mucho. Lo que necesitaban en 1954 era algo que rompiera la cáscara y los dejara atisbar el interior de ese espacio. Ahora bien, la teoría cuántica indica que si reducimos más y más la longitud de onda, debemos de aumentar la energía. Con los microscopios electrónicos podemos escudriñar la estructura de moléculas a una distancia de una millonésima de milímetro, muy lejos de las necesidades de un cazador de partículas, quien no acepta ver los toros más que desde la misma arena.
Por eso se construyeron laboratorios como el CERN, pues era necesario alcanzar una energía colosal a fin de echar un vistazo al interior de la realidad atómica y conocer su intimidad cuántica. A algunos podría parecerles ocioso, incluso oneroso, pero la derrama tecnológica en las últimas seis décadas sería suficiente argumento para refutar cualquier crítica. Puedo mencionar el diseño e invención del supercómputo, la world wide web, chips más rápidos e inteligentes, nuevos y sorprendentes materiales, y, sobre todo, la colaboración internacional, por lo que mucha gente aquí pide que se cambie el nombre por el de Laboratorio Internacional de Altas Energías. Esto último porque ya no se investiga solo el núcleo del átomo sino más adentro, al igual que la naturaleza de una enorme variedad de partículas, incluso cósmicas. Y para verlas se requiere, como dije, de una altísima energía.
Al estilo de la novela de Julio Cortázar, Rayuela, el laberinto de edificios de CERN conecta el 1 con el 304, el 2 con el 510, etcétera. Es fácil perderse. Entonces uno empieza a deambular por los pasillos y lo que encuentra es una oficina donde hay físicos iraníes e indios trabajando con franceses y mexicanos, mientras que al lado un grupo de jóvenes turcos en busca del doctorado discute con su maestro holandés. En el siguiente edificio hay israelíes, alemanes, norteamericanos, brasileños y griegos aprendiendo sobre novedosos experimentos para determinar la existencia de una nueva física. Todos vienen a aquí a hacer lo que pedía Niels Bohr en 1954: átomos para la paz.


miércoles, 23 de julio de 2014

LA GARZA BLANCA, Raquel Rueda Bohórquez (Barranquilla, Colombia)




LA GARZA BLANCA

Como una flor
adorna el lago
inventa un sueño
al bosque,
reclama un jilguero
abre sus alas
atrapa un te quiero,
y en su pico
cual amarilla flor,
guarda un tesoro
para un amor,
más luego
viene la tarde,
un abanico
se forma en el aire
y el hada se aleja,
con gran donaire.

Raquel Rueda Bohórquez
Barranquilla, julio 22/14

domingo, 20 de julio de 2014

COLOMBIA, IGUAL QUE EN LOS AÑOS 20's, Antonio Caballero

La vorágine, José Eustasio Rivera

Soldado José Cuervo Vélez, del Batallón de Selva No. 51 General José Maria Ortega, Miraflores (Guaviare).

1924

"La gran novela de Colombia es La vorágine, de José Eustasio Rivera", escribe Antonio Caballero sobre la novela que Rivera publicó en 1924, "Noventa años después, la Colombia que pinta sigue siendo igual".


Antonio Caballero

Publicado el: 2014-01-23

La gran novela de España es sin duda El Quijote: caben en ella más cosas que en la propia España. Se discute sobre si existe una “gran novela norteamericana”, y si es Moby Dick de Melville o Huckleberry Finn de Mark Twain, o una que quiso escribir Norman Mailer y no pudo. Para Francia la duda está entre la interminable Comedia Humana de Balzac y la casi igual de larga En busca del tiempo perdido de Marcel Proust. En México, el escueto Pedro Páramo de Rulfo se lleva por delante las docenas de novelas de Mariano Azuela o de Carlos Fuentes. En Alemania… etcétera.
La gran novela de Colombia es La vorágine, de José Eustasio Rivera.
No es un capricho atribuirles nacionalidad a las novelas, ni un mero juego de salón. Los países son su trasfondo necesario. Los Karamazov es un libro inimaginable, inimaginado, por fuera de Rusia. El Satiricón no existe sin la Roma de los Césares. El hombre sin atributosnecesita al imperio austro-húngaro. Para no hacer exhaustiva la enumeración, vuelvo a la La vorágine, que es, ya digo, la gran novela de Colombia.
Todo cabe en ella, empezando por varias novelas: la épica romántica del aventurero Arturo Cova, y el folletín lacrimoso del viejo cauchero Clemente Silva, con hija deshonrada, mujer agonizante, hijo fugado, huesos tirados al río. Y caben muchos tonos, muchos lenguajes: el de la denuncia periodística de los horrores del genocidio de los indios y la explotación de los caucheros por la famosa Casa Arana –y al pasar alguna página aparece en persona el legendario Julio César Arana, desnudo, “pechudo como hembra”. El lenguaje transido del poeta modernista que era Rivera: a ratos, la novela parece escrita en verso. Y a ratos también alcanza cimas de cursilería. Un ejemplo: “Aquellos celajes de oro y múrice con que se viste el ángel de los ponientes ¿por qué no tiemblan en tu dombo?” (El dombo verde de la selva). La prosa de antropólogo: al describir la preparación del cazabe por los indios escribe Rivera: “Echan la mezcla acuosa en el sebucán, ancho cilindro de hojas de palma retejidas cuyo extremo se retuerce con un tremojo para exprimir el almidonoso jugo de la rallada”. Se alternan diálogos naturales, realistas, que corren como agua, con otros impostados y teatrales: “Mi porte es la triste máscara de mi espíritu, pero por mi pecho pasan todas las sendas del amor.
”—¡Caballero, no me pellizque! ¡Está equivocado!
”—¡Nunca se equivoca mi corazón!”.
La trama de la historia avanza enrevesada y sinuosa, con meandros de río amazónico, y hasta el autor se pierde y olvida por dónde o para dónde va. Y de golpe, como en un raudal inesperado, todo se resuelve en un estallido de violencia: “A tal punto cundía la matazón, que hasta los asesinos se asesinaron”.
“…Jugué mi corazón al azar, y me lo ganó la Violencia”. Con mayúscula. Con esa frase, que todo colombiano conoce de memoria y que muchos suelen declamar cuando se emborrachan, se abre la novela. Y esa Violencia con mayúscula la impregna toda, como impregna toda la historia y la literatura de Colombia: desde los Varones ilustres, la epopeya en verso de Juan de Castellanos, hasta los sicarios de la mafia que hoy pueblan las telenovelas. La frivolidad de la violencia: “Yo ardía por conocer detalles de esa crónica pavorosa”, dice un personaje hablando del infierno de las caucherías. La violencia, acompañada siempre por “la dominante obsesión de la riqueza” a cualquier precio: el robo, el asesinato, la esclavitud, el genocidio, la traición. Violencia y riqueza, con la miseria y la suciedad y la presencia abrumadora de la naturaleza –inmensidad de los llanos, cerrazón claustrofóbica de la selva–, constituyen el ámbito de la novela, en donde confluye toda Colombia. El propio Arturo Cova, que quiere ser poeta y también, cuando vuelva, presidente de la República, presuntuoso, quejumbroso y violento; su amante cachaca, la desvaída Alicia; un filipichín bogotano refugiado en la selva de sus maromas financieras; llaneros domadores de caballos y coleadores de reses; caucheros ricos; caucheros miserables; un juez corrupto: “Con la justicia no nos metamos, porque nos coge sin plata”. Un gobernador contrabandista; un coronel asesino; una turca lasciva que invoca a Alá; colonos, cuatreros, ladrones, putas. Y, siempre, la agobiadora naturaleza: “Las aguas corrían al revés y bandadas de patos volteaban en las alturas”. Y el ruido de las palabras: artificiosamente poéticas, como “albicante”, que quiere decir “notable por su blancura”, o altamente especializadas, como “belduque”, que es un cuchillo pequeño, o “fotuto” que es una corneta rústica. A veces, por el puro placer del ruido, suelta el autor retahílas de nombres de caños y de ríos que ningún lector recordará, pues nunca se repiten: el Vaupés y el río Negro sí; pero ¿el caño Yurubaxí, el correntón de Yavaraté, el río Purús, el Yaguanarí, el Guaracú, el Isana y el Kerarí, el Cababurí, el Maturacá? ¿El Curicuriarí?
Y pasan cosas y cosas en desorden, como en la vida: es una novela realista. Pasan las hormigas tambochas, “un temblor continuo que agitaba el suelo”. Matan a alguien de una cuchillada, y un perro se lo lleva arrastrándolo por una tripa. A alguien se lo comen las pirañas “entre un temblor de aletas y centelleos”. Se roban a dos mujeres. Cae un súbito nublado sobre el llano, doblando hasta el suelo las palmeras. Alguien se vuelve loco por el embrujo misterioso de la selva.
El final se precipita: se nota que también el autor quiere salir de ese embrujo. No aparecen las mujeres robadas, se olvida el caucho, unos personajes se van por un río, otros por otro, se pierden; y la novela se acaba, sin desenlace que respete las normas académicas. “¡Los devoró la selva!”, es la frase con que se cierra el breve epílogo a los papeles dejados por Arturo Cova escrito por el cónsul en Manaos. También es frase sabida de memoria por todos los colombianos.
La vorágine es una novela de 1924. Noventa años después, la Colombia que pinta sigue siendo igual. Solo ha cambiado la selva devoradora, que hoy es urbana porque hemos talado la otra. Ya entonces un cauchero decía: “Es el hombre civilizado el paladín de la destrucción. (…) Y sus huellas son semejantes a los aludes. Los caucheros que hay en Colombia destruyen anualmente millones de árboles. En los territorios de Venezuela el balatá (caucho negro) desapareció. De esta suerte ejercen el fraude contra las generaciones del porvenir”. Casi ninguno de los animales que Rivera nombra en su novela existe ya, salvo las vacas, que han acabado con la selva. Las bonanzas se han ido: se fue la asesina bonanza del caucho como antes las destructivas bonanzas de la quina o de las plumas de garza, y como después se fue la de la marimba, dejando al país en brazos de la de la coca, que lo desangra. Porque lo que sigue intacto, como en los tiempos de La vorágine o en los más viejos de la Conquista, es la pasión de la violencia.

martes, 15 de julio de 2014

ENCUENTRO DE ESCRITORES JOSÉ REVUELTAS, José Ángel Leyva

Encuentro Internacional de Escritores “José Revueltas”, en Durango

Evodio Escalante, escritor duranguense; Literatura de la Violencia y Colombia país invitado.
José Ángel Leyva
leyvaUno de los lastres más difíciles de eliminar para crecer culturalmente es el provincianismo, la falta de conocimiento y re conocimiento de sus posibilidades y limitaciones. Durango es una de esas grandes provincias de México que lucha por dejar de ser una mancha perdida en la geografía nacional, un sitio extraño poblado por fantasmas del cine y de sus héroes. Poco a poco la provincia es parte de esa aldea global y todo lo que suceda en el mundo es de su incumbencia. Remontar la periferia demanda un diálogo con los vivos y no sólo la recuperación de una nómina de muertos, aunque sean grandes nombres que tuvieron su escuela en otras tierras.


Evodio Escalante es uno de los críticos literarios más notables en México, es también poeta y académico; nació en Durango. La crítica es una de las grandes ausentes de la vida cultural en México, sin su acción es difícil visualizar nuevos horizontes estéticos, nuevas fuerzas y energías creativas, corrientes de pensamiento, ideas, flujos y reflujos de una conversación que nos fuerce a revisar la realidad y la composición de esos núcleos y estructuras políticas que definen e imponen reglas y normas para pensar y actuar, dentro o fuera de las instituciones. La crítica es reflejo del cosmopolitismo o provincianismo de nuestras sociedades. Paradójicamente, Durango es uno de los estados donde las humanidades son prácticamente inexistentes, pero donde se funda una política de gobierno de presunción de figuras intelectuales y artistas desaparecidos, a los que en vida, quizás, nunca se les reconoció como orgullosamente duranguenses. Durango es la tierra donde nacieron personajes de la literatura como Nellie Campobello, José Revueltas, María Elvira Bermúdez, Antonio Estrada, por mencionar cuatro nombres relevantes. Pero aquí nacieron también Ángel Zárraga, Fermín Revueltas, Roberto Garibay, Guillermo Ceniceros, Jorge Flores, pintores todos de altos vuelos, o gente del cine como Dolores del Río, Julio Bracho, Andrea Palma, Juan de la Riva.
Evodio Escalante
Evodio Escalante
Evodio Escalante no sólo nació en Durango, es de una familia de talentosos artistas, comenzando por su padre, que fue un ejemplo de humor, de rebeldía, de trabajo y empeño por hacer de este mundo provincial su universo cosmopolita. Don Evodio, como la conocíamos sus amigos, era un personaje local que fascinaba a los foráneos. Hubo alguna vez una amiga que exclamó al escucharlo en la Ciudad de México interpretar su Tololoache (contrabajo enyerbado) rupestre y sus cantos líricos, parece que estoy en Nueva York. Esta es la estirpe de los Escalante de Durango, de Óscar, artista plástico y músico, de Arturo, músico asentado en Holanda, de Yuri, destacado antropólogo, y por supuesto de Evodio, intelectual serio, confiable, autónomo, con una obra vasta que inició con el ensayo más citado en los análisis de la obra de su coterráneo: “José Revueltas, una literatura del lado moridor”.
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Que los duranguenses, los locales, le reconozcan a este escritor, a Evodio,  su lugar en las letras mexicanas es también un ejercicio de visibilidad hacia sí mismos en la perspectiva nacional e internacional, como se define a este encuentro de escritores, en el que el tema de la violencia nos abre un camino directo a las letras, en las que no sólo hallamos las causas de este mal que agobia al mundo entero, también sembramos preguntas que nos lleven a mundos posibles donde el hombre no sea lobo del hombre. Por lo pronto, la Literatura de la violencia es una interrogante que se abre ante nuestras vidas con esa frase determinista de José Eustasio Rivera en “La Vorágine”: Jugué mi corazón al azar y lo ganó la violencia. Bienvenidos los escritores colombianos, invitados especiales de este encuentro: Evelio Rosero, Jotamario Arbeláez, Armando Romero, Jorge Bustamante.
Aquí les adjuntamos el programa de este encuentro de escritores para que los lectores que se encuentren en Durango, asistan a sus mesas.
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Encuentro Internacional de Escritores “José Revueltas”, Durango 2014.

PROGRAMA GENERAL

Lunes 14, 19.30 hrs. Palacio de los Gurza.
Presentación de la revista La Otra, dedicada a los autores de Durango, lunes 14.
Martes 15, 19 hrs. Biblioteca Central.
El escritor Jotamario Arbeláez impartirá una charla sobre El nadaísmo, la vanguardia literaria colombiana, a la Sociedad de Escritores de Durango. Biblioteca del Estado, 19 hrs.

TEMAS:
  1. HOMENAJE A EVODIO ESCALANTE. AUTOR DURANGUENSE DE RECONOCIMIENTO NACIONAL.
  2. LITERATURA Y VIOLENCIA
  3. COLOMBIA, PAÍS INVITADO


JUEVES 17 DE JULIO DE 2014
Lugar: MUSEO FRANCISCO VILLA 
(5 de febrero y Zaragoza)
10:00 hrs.
REGISTRO DE PARTICIPANTES
11:00 hrs.
CEREMONIA DE INAUGURACIÓN
BIENVENIDA A ESCRITORES FORÁNEOS Y ASISTENTES LOCALES
RECONOCIMIENTO AL ESCRITOR EVODIO ESCALANTE
12:00 hrs.
CONFERENCIA MAGISTRAL
Evodio Escalante
Presentan: María Rosa Fiscal y Fernando Andrade Cancino. 
13:00 hrs.
MESA DE POETAS JÓVENES DE DURANGO
Miguel Ángel Ortiz
Pablo Antúnez
Atenea Cruz
Esther Galindo
Stephanie Alcántar
Coordina: Carlos Yescas
———————————————–
LUGAR: MUSEO PALACIO DE LOS GURZA
(Negrete y Zaragoza)
17:00 hrs.
MESA REDONDA
LA LITERATURA EN LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN
Romeo Valentín Arellanes (Notimex, Cd. de México)
Sac-Nicté Calderón (Durango)
Macario Rueda (Durango)
Mónica Reveles (Durango)
Carlos Yescas (Durango)
Moderador: Víctor Hugo González F.
18:00 hrs
MESA DE POESÍA
Lázaro Castillo (Cuba) 
Luis Armenta Malpica (Guadalajara, Jal.)
Margarito Cuéllar (Monterrey, N.L.)
Jorge Bustamante (Colombia)
Moderador: Juan Emigdio Pérez Olvera
19:00 hrs.
MESA-CONVERSATORIO 
LITERATURA Y VIOLENCIA. UNA MIRADA COLOMBIANA
Evelio Rosero (Colombia)
Armando Romero (Colombia)
Jotamario Arbeláez (Colombia)
Jorge Bustamante (Colombia)
Moderador: José Ángel Leyva (México)

VIERNES 18 DE JULIO DE 2014
LUGAR: MUSEO PALACIO DE LOS GURZA
(Negrete y Zaragoza)
10:00 hrs.
PRESENTACIÓN DE LIBROS
Jorge Guerrero de la Torre (Durango/Chihuahua)
“Psicofonías del gato cuántico”
Presenta: José María Moreno Rocha
Reneé Acosta (Chihuahua)
“Dispersión simultánea”
Presenta: Esther Galindo
11:15 hrs.
MESA DE CREADORES DURANGUEÑOS
Shamir Nazer
Tania Plata
Jesús Marín
Fernando Andrade
Modera: Alex Jano González
12:00 hrs.
MESA DE POETAS
Julio César Félix (Torreón, Coah.)
Luis Aguilar (Monterrey, N.L.)
Concepción Merchán (Colombia/México)
Rolando Muñoz (Colombia/México)
Modera: Mima Gardea
13:00 hrs.
MESA MIXTA
José Luis Domínguez (Chihuahua)
Antonio Salinas (Guerrero)
María Rosa Fiscal (Durango)
Lázaro Castillo (Cuba)
Moderadora: Cristina Salas

Receso: comida

17:00 hrs.
MESA DE POETAS
GANADORES DEL PREMIO NACIONAL AGUASCALIENTES
José de Jesús Sampedro (Zacatecas)
Jorge Humberto Chávez (Ciudad Juárez)
Jeremías Marquines (Tabasco-Acapulco, Gro.)
Javier Acosta (Zacatecas)
Eduardo Langagne (Ciudad de México)
Moderador: José Solórzano
18:00 hrs.
MESA DE POESÍA
Pablo Molinet (Ciudad de México)
Luis Alberto Arellano (San Luis Potosí)
Armando Romero (Colombia)
Jotamario Arbeláez (Colombia)
Moderadora: Gabriela  Magallanes
19:00 hrs.
MESA REDONDA
EVODIO ESCALANTE Y SU OBRA
José Manuel Recillas (Ciudad de México)
Víctor Manuel Mendiola (Ciudad de México)
José María Espinasa (Ciudad de México)
José de Jesús Sampedro (Zacatecas)
Moderador: Óscar Jiménez.

 21 hrs. Plaza Fundadores. GRUPO DE OSCAR ESCALANTE CON EVODIO ESCALANTE

SÁBADO 19 DE JULIO DE 2014
LUGAR: CASA DE CULTURA BANAMEX
(5 de Febrero y Francisco I. Madero)

10:00 hrs.
PRESENTACIÓN DE LIBROS
Jaime Mesa (Cholula, Pue.)
“Los predilectos” (Alfaguara)
Javier Acosta (Zacatecas)
“Manual del Extravío”
Presenta: Atenea Cruz
11:15 hrs.
PRESENTACIÓN DE LA REVISTA
C O R D I L L E R A
Participantes locales
12:00 hrs.
MESA DE NARRATIVA
Víctor Hugo González Fernández (Durango)
Sac-Nicté Calderón (Durango)
Jaime Mesa (Cholula, Pue.)
Modera: Armando Blancarte
13:00 hrs.
MESA DE NARRATIVA
Evelio Rosero (Colombia)
Magali Tercero (Ciudad de México)
Jesús Alvarado (Durango)
Ernestina Yépiz (Culiacán, Sin.)
Modera: Zita Barragán
17:00 hrs.
PRESENTACIÓN DE LA REVISTA “ÁUREA”
Presenta: Lorena Rodríguez (Zacatecas)
17:30 hrs.
MESA REDONDA DE ESCRITORAS
LITERATURA Y VIOLENCIA
Cathy  Fourez (Francia)
Paola Velasco (Ciudad de México)
Magali Tercero (Ciudad de México
Ernestina Yépiz (Culiacán, Sin.)
Moderadora:  Socorro Soto
18:30 HRS.
ENTREGA DE RECONOCIMIENTO 
A LA TRAYECTORIA DE SOCORRO SOTO ALANÍS
18:45
CLAUSURA
CONVIVIO DE DESPEDIDA

viernes, 16 de mayo de 2014

LA CASA DEL SOL NACIENTE, flauta de pan

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